Tasa real

La decisión de política monetaria de Banco de México de esta semana pudiera hacer que la tasa real fuese negativa

La decisión de política monetaria de Banco de México de esta semana, que algunos analistas califican de demasiado conservadora dados los niveles de inflación, pudiera hacer que la tasa real fuese negativa, si es que la inflación, hacia adelante, no se llegara a controlar.

Como marco de referencia, veamos qué elementos tiene una tasa de interés. Haciendo el símil con la descomposición de la materia, hasta llegar al átomo, ahora tomaríamos como punto de partida la nueva tasa que empezó a cotizar recientemente: la TIIE de fondeo que es una tasa a un día, garantizada por reportos con valores gubernamentales.

Recordemos que esa tasa va a sustituir a las tasas TIIE de 28, 91 días o 6 meses como punto de partida y a la que se le añadirán premios por plazo para encontrar la tasa adecuada al plazo de algun préstamo. Esto se da en el marco mundial de la sustitución y eventual desaparición, de las tasas de referencia crediticia de la familia de las IBOR: Libor, de Londres para el mundo; Euribor, en la zona del Euro, Hibor en Hong Kong.

A dicha tasa en términos reales se le añadiría la Inflación. Tendría que ser la inflación esperada, lo que se conoce como ex – ante, (antes del hecho) ya que la inflación histórica, aún la medida a la ultima quincena de algún mes en cuestión, es ex – Post, (después del hecho) y tomando en cuenta la base de un año o un mes hacia atrás.

La tasa que determinaríamos sería la tasa libre de riesgo nominal. Ahora necesitaríamos un premio por el plazo al que se invierte, dado que dicha tasa es a un día pero los plazos de pago de intereses serían de 30, 60, 90 días, etcétera.

Para un bono corporativo, tendríamos que añadirle un premio por riesgo de crédito o de contraparte: que no pague. Esto se dá porque, si el emisor del instrumento que paga la tasa determinada anteriormente fuera el Gobierno Federal, entonces es libre de riesgo pero no lo es para empresas.

La razón de porque se considera la tasa de un instrumento emitido por un gobierno sin riesgo, es porque pueden hacer lo que la mayoría de nosotros no podemos: cobrar impuestos. Si los malitos cobran derecho de piso, escencialmente están cobrando un impuesto arrogandose esa posibilidad que en otros países es exclusiva del gobierno. LA (con mayúscula) tasa libre de riesgo es la correspondiente al Gobierno Americano, ya que cobra impuestos a los habitantes y empresas de la economía más prospera del mundo actualmente.

El aumento de 25 puntos básicos en la tasa objetivo, para llega a 5% se “queda corto” si la inflación fue de 6% a la fecha. Bueno, el 5% es hacia adelante y el 6% fue hacia atrás. Claro que, de mantenerse esa inflación, entonces sí tendríamos tasas reales negativas. Sin embargo, si se considera que la inflación tan alta que estamos viendo es transitoria, entonces habría que ver si los inversionistas pagan por ver, ya que buscan maximizar el rendimiento con una adecuada compensación por riesgo. Si de entrada no hay tasa real positiva, menos compensa el riesgo. De ser así, los capitales buscarían otros destinos y ahí si, Houston, tenemos un problema.

De hecho, de acuerdo con información de Banco de México, del total de valores gubernamentales vigentes (Saldos a valor nominal en millones de pesos) al 31 de diciembre de 2020, era Ps$ 1,891,048. Al 3 de noviembre (dato oportuno) fue de Ps$ 1,634,835, es decir una disminución de Ps$ 256,213 o casi 13,000 millones de dólares.

El autor es profesor de Finanzas en EGADE Business School.

Publicado originalmente en El Financiero.

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