¿Se puede dolarizar la economía argentina?

Actualmente, cuatro de cada diez habitantes argentinos viven en la pobreza

El presidente electo de Argentina, Javier Milei, ha propuesto dolarizar la economía de ese país ante un entorno de una economía colapsada. El último dato de inflación reportó una cifra de 143 por ciento anual lo que está deteriorando el poder adquisitivo de las familias argentinas. 

Esto es resultado de un excesivo gasto de gobierno financiado por el incremento de la oferta monetaria por parte del Banco Central. Actualmente, cuatro de cada diez habitantes argentinos viven en la pobreza. Milei planea combatir este problema dolarizando la economía, ¿se puede?

La respuesta rápida es sí. Sin embargo, es un proceso complejo que ya se ha dado en otros países como Ecuador, El Salvador y Panamá. El primer problema que tiene Argentina es que no tiene las reservas de dólares necesarias para dolarizar la economía aunado a un déficit comercial y poca atracción de inversión de EUA. Esta escasez presenta un grave problema para el proceso de dolarización. Se estima que el Banco Central tiene solamente 37 mil millones de dólares. 

El proceso implicaría intercambiar pesos argentinos por dólares cambiando todos los créditos y tasándolos en dólares. Los bancos comerciales recibirían dólares por parte del Banco Central a cambio de pesos. Algunos analistas sugieren que dicho proceso tardaría alrededor de 16 meses y culminaría con la desaparición del Banco Central.

El problema esencial es la falta de dólares. Ante este escenario Argentina podría crear un banco de reservas en el exterior para intercambiar la deuda soberana a bonos dolarizados. Dichos bonos estarían respaldados por empresas paraestatales como la empresa petrolera YPF y del gobierno argentino. 

Una crítica importante es que se elevaría el nivel de endeudamiento para financiar la cantidad de dólares necesarios y tendría que estar sustentado por un crecimiento económico importante. Además, la política monetaria estaría sometida a los Estados Unidos.

Por el lado positivo, se disminuiría la inflación a niveles similares a los de EUA, pero habría un costo social. El argumento principal es que para la dolarización se daría una devaluación fuerte al inicio, que provocaría un importante aumento en la inflación y que resultaría en una caída en los ingresos de los trabajadores. 

Será difícil vender la idea del costo social a los argentinos que están viviendo una época muy difícil. Para saber cómo funcionaría la política monetaria en Argentina basta con observar el caso de Ecuador. Cuando caen los precios del crudo Ecuador sale a los mercados financieros en busca de dólares ya que no cuenta con mecanismos de devaluación. 

Uno de los problemas que enfrenta Ecuador en la actualidad es que ante el deterioro de su balance fiscal batalla cada vez adquirir dólares en los mercados financieros internacionales.


El autor es profesor de Economía y Finanzas de EGADE Business School. 

Artículo publicado originalmente en El Financiero.

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