El rol de las instituciones

Artículo publicado en la sección Valor y Riesgo de Reforma

Las instituciones son las reglas del juego en toda sociedad, las limitantes que le dan forma a la interacción humana. El cambio histórico va de la mano al cambio en ellas las cuales afectan el desempeño de las economías; el diferencial entre naciones está influenciado fundamentalmente por la manera en que evolucionan las instituciones. La principal razón para este resultado es que las instituciones reducen la incertidumbre proveyendo una estructura sólida a la vida económica diaria, esa incertidumbre es la que frena la inversión y el consumo, los grandes proyectos de los gobiernos y el intercambio comercial entre naciones.

Las organizaciones, por otro lado, son los jugadores de esas reglas, cuyo objetivo es ganar el juego, en una combinación de habilidad, estrategia y coordinación. Cuatro tipos de organizaciones le dan forma al juego económico (D. North, 2002): los cuerpos políticos(partidos, el senado, las agencias), los cuerpos económicos (empresas, cooperativas,granjas), cuerpos sociales (clubes, iglesias) y cuerpos educativos (escuelas, centros vocacionales, etc.). El cómo surgen las organizaciones y cómo evolucionan es influenciado fundamentalmente por el marco institucional. El cambio institucional puede ser incremental o puede ser discontinuo (como por una revolución) y aunque las reglas formales pueden cambiar en una sola noche, las limitaciones informales como costumbres, tradiciones y códigos de conducta son mucho más fijas que la política deliberada.

Así, en la teoría económica neoclásica (Adam Smith), el comercio mundial implica que con el tiempo las economías deberían converger; sin embargo, las brechas entre países pobres y ricos se han mantenido o incluso se han ampliado más y la principal explicación es el estado y el cambio de las instituciones. Es por esto que no es suficiente que: a) la fuerza de la competencia desentierre las raíces amargas de la corrupción o incluso que, b) existan derechos de propiedad en la ley, pero, si no hay organizaciones con principios firmes que la apliquen, no se dará la convergencia. La explicación parece estar en que las instituciones y las leyes económicas determinan las oportunidades en una sociedad y las organizaciones son creadas para tomar ventaja de esas oportunidades y, al evolucionar éstas, alteran también a las instituciones.

En un país como el nuestro, las oportunidades para empresarios económicos y políticos favorecen de manera sobreabundante las actividades que promueven redistribución, más que una dinámica productiva, gestando monopolios en vez de condiciones competitivas yrestringiendo oportunidades de negocio más que expandiéndolas. Pocas veces inducen ala inversión en educación que incrementa la productividad. Las organizaciones a su vez toman un camino que persiste en incrementar los costos hacia la eficiencia en vez de reducirlos hacia la productividad.

¿Por qué entonces la teoría neoclásica (que la escasez conduce a competencia, que el comercio es libre de fricción, que los derechos de propiedad son claros y sin costo y que la información es libre para todos) es incapaz de explicar el desempeño de un país como el nuestro? La razón es que se requiere un entendimiento más profundo sobre la naturaleza de la coordinación y la cooperación humana. Aquí es en donde los teóricos (Coase, 1960) mencionan que cuando las transacciones tienen costo, lo que hace la diferencia son las instituciones.

Pero las instituciones, no obstante, requieren una cooperación que se mantenga el suficiente tiempo como para que la evolución de las reglas lleve a la eficiencia, y eso requiere suponer que un juego será cooperativo sólo entre individuos que quieren maximizar sus ganancias (no entre gente irracional), que el juego se repite muchas veces(en vez de que te lo estén cambiando) y que se tiene información de los demás jugadores, los cuales forman un grupo finito. Cuando esto no se da es difícil mantener la cooperación y, al contrario, es fácil conducir a la anarquía. En el siguiente número expondremos por qué en México será clave obtener la cooperación entre las organizaciones.


El autor es profesor y director del Think Tank Financiero de EGADE Business School.

Artículo publicado originalmente en Reforma.

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