Aversión al riesgo

Quien escoja la certeza, se catalogaría como un individuo averso al riesgo

De acuerdo con el CFA, la Aversión al riesgo es “El grado que tiene un inversionista para asumir riesgos hasta el punto en que presente incapacidad y/o falta de voluntad para asumirlos.”

Aparte, la Tolerancia al riesgo es “La cantidad de riesgo que un inversionista es capaz de asumir para lograr un objetivo de inversión”. La aversión es la voluntad de asumirlos y la tolerancia está relacionada con la capacidad de tomar riesgo. Alguien quisiera tomar un riesgo determinado pero sus recursos económicos no se lo permitirían.

Se ejemplifica con las decisiones que tomaría un individuo si se le presentara un juego en que obtendría MXN$ 50 de forma segura o “jugársela” por MXN$ 100 con una probabilidad de 50% o nada con probabilidad de 50%.

En estadística se le conoce como valor esperado a la ponderación de las probabilidades por el monto, por lo que el valor esperado de jugársela serían MXN$ 50, es decir MXN$ 100 por 50% más nada por 50%. Nótese que el valor esperado del camino cierto es igual al de tomar la apuesta. La diferencia la hace la actitud hacia el riesgo.

Quien escoja la certeza, se catalogaría como un individuo averso al riesgo, quien prefiera tomar la apuesta, sería un individuo que le gusta el riesgo y si le es indiferente, será un individuo con una actitud al riesgo neutral.

Sin embargo, en otra ocasión hemos mencionado que en realidad los inversionistas son aversos a las pérdidas, no tanto al riesgo, de acuerdo con otros investigadores.

De lo anterior -y un poco más- se genera el famoso adagio de “A mayor riesgo, mayor rendimiento”. Una disculpa de antemano por el ejemplo tan crudo, pero, de no querer riesgo, un inversionista puede escoger invertir en CETES (o bonos del gobierno federal en general) ya que se les conoce como la tasa libre de riesgo.

Esto es así porque la fuente de repago del gobierno federal son los impuestos. Mientras haya personas (DE LAS QUE SÍ TRABAJAMOS Y PAGAMOS IMPUESTOS) y empresas (DE LAS QUE TAMBIÉN PAGAN IMPUESTOS) en un país, el gobierno federal tendría para pagar (y los políticos para prometer con sombrero ajeno).

En el otro extremo estarían los criminales que prefieren vivir “3 años como rey a 30 años como buey”, porque es mejor que fallezcan en un enfrentamiento a que los pesque la policía o peor, que los pesquen los contrarios. De ahí las grandes ganancias … mientras viven. Esto sin considerar lo más importante: le están haciendo daño a otras personas vendiendo droga.

Lo que no se puede tener son grandes ganancias sin riesgo. Sin embargo, no hace falta un doctorado en finanzas para no creerle a un vende-humos de que te va a pagar más sin riesgo. Simplemente el sentido común te diría que no lo hicieras … pero una vez más se repitió la historia de los esquemas piramidales o esquema de Ponzi: duran hasta que ya no se encuentra a alguien más que se crea esos cuentos increíbles.

Ps 1. Se dice que Bill Gates consideraba que la fortaleza de Los Estados Unidos eran sus universidades. De pena ajena (qué peligro) que las que tenían renombre se hayan volcado al nazismo antisemita. ¿Para eso se endeudan o malgastan el dinero de sus padres? Defender a los monstruos sin alma que cometieron crímenes de lesa humanidad en contra desde bebés hasta ancianos israelitas es no tener un ápice de humanidad.

Ps 2. Ya no disimula este gobierno su asociación con la santa muerte, el narco y los ritos. Es como es.


El autor es profesor de Finanzas de EGADE Business School.

Artículo publicado originalmente en El Financiero.

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