Treinta años de desarrollo humano

Artículo publicado originalmente en la sección Glosas Marginales del periódico Reforma.

La Organización de L las Naciones Unidas (ONU) construye y publica un Indice del Desarrollo Humano (IDH). Los primeros datos se refieren a 1990, los más recientes, a 2021. El IDH es un indicador compuesto que trata de cuantificar tres grandes elementos: la duración y calidad de la vida de la población, su nivel educativo y su nivel de ingreso. Una ojeada general a las cifras no arroja realmente sorpresas: en 2021, los cinco países con el mayor IDH en el mundo fueron Suiza, Noruega, Islandia, Hong Kong y Australia. Los cinco con el menor IDH resultaron ser Burundi, República Centroafricana, Níger, Chad y Sudán del Sur.

Revisando la información aludida, pensé que quizás sería relevante examinar la historia de una tercia de casos que me llamaron la atención en el pasado. Con ese propósito, en lo que sigue comparo la trayectoria histórica del IDH de México con la correspondiente a Chile y a Corea del Sur. Puede ser que lo que comento logre justificar dicha selección, que parece arbitraria.



Para facilitar el cotejo, la gráfica muestra una versión de los IDH de los tres países mencionados, de 1990 a 2021. Asigné un valor de 100 al IDH original de México en 1990 y lo tomé como referencia para recalcular todos los otros números. Así, por ejemplo, en ese mismo año, el IDH de Chile era 107 y el Corea del Sur 111, lo que significa que en ambos casos su desarrollo humano ya era superior al de México. (Gráfico) ¿Qué ha pasado desde entonces? Veamos:

  1. En los tres países, el IDH ha aumentado en forma significativa.
  2. La brecha inicial entre ellos, notoria en 1990, se ha ampliado con el paso del tiempo, en particular entre México y Corea del Sur; así pues, en términos relativos, el desarrollo humano de México se ha rezagado.
  3. Específicamente, en 2021, usando la medición descrita antes, el IDH de México fue 115, mientras que el de Chile fue 129 y el Corea del Sur 140.
  4. Un aspecto adicional merece mención aparte. Nótese la baja pronunciada que presenta el IDH de México en 2020. Esto fue el resultado del impacto negativo de la pandemia, tanto en la salud como en el crecimiento económico y, según ya sabemos, en la educación. El IDH de Chile también disminuyó, debido al mismo factor, pero en menor medida. En contraste, el IDH de Corea del Sur prácticamente no cambió.


Las diferencias entre México y Corea del Sur se han atribuido, con fundamento, a la distinta calidad de las políticas públicas a lo largo de los años. Por ejemplo, en 2018, Daniel Flores Curiel publicó un excelente libro (Corea del Sur y México: Lecciones para el Desarrollo Económico). Su tema fue precisamente destacar qué tipo de cambios institucionales y de políticas económicas propiciaron el espectacular crecimiento de Corea del Sur -uno de los famosos Tigres Asiáticos- a partir de la década de los sesenta del siglo pasado y el retraso relativo de México.

En fecha próxima, el propio Flores Curiel publicará una revisión de dicho estudio (El Crecimiento Económico de Corea del Sur y México: Un Balance Actualizado). El autor me permitió leer su versión casi final. Uno de sus capítulos enfatiza la disparidad entre las políticas diseñadas y puestas en práctica, aquí y allá, para enfrentar el Covid-19. Es difícil escapar a la conclusión de que ello explica la notoria disimilitud en el número de muertes y en la contracción de la actividad económica achacables a la pandemia. El balance no es nada favorable para México.


El autor es profesor de Economía de EGADE Business School.

Artículo publicado originalmente en Reforma.

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