Notas al vuelo: una pregunta, una duda y un reporte

Artículo publicado en la sección Glosas Marginales de Reforma

La inflación en EE. UU. Q&A

Un prestigiado periódico estadounidense preguntó, en el título reciente de una nota, por qué el Fed no ha cantado victoria contra la inflación.

La respuesta es muy sencilla: porque todavía no hay tal victoria. A este respecto, van dos apuntes que fundamentan lo dicho.

  1. Es cierto que la inflación, medida por el llamado índice general de precios, fue sólo 3% anual en junio 2023, cifra que alargó una tendencia a la baja. Sin embargo, es verdad también que la inflación, calculada usando un índice de precios de los gastos personales en consumo, resultó 4.1%.
  2. Y sucede que la meta del Fed (2%) está especificada en términos del segundo indicador mencionado. Así pues, aunque hay avances en la lucha contra la inflación, el número que pretende alcanzar el banco central está todavía muy (muy) lejos.

Un cuento viejo y cínico decía que para terminar una guerra difícil lo único que había que hacer es declarar que la ganaste... y abandonar el terreno. El Fed ha decidido seguir peleando. Por ello, el 26 de julio aumentó en 25 puntos base su tasa de interés de referencia. Y no cerró la posibilidad de un alza adicional. En mi opinión, esa es la postura apropiada.

Un día después, el Banco Central hizo lo mismo que el Fed.

Los intereses y el peso: una duda

No creo inexacto decir que allá por diciembre 2022, la expectativa más común era que el tipo de cambio terminaría este año en alguna parte entre 20 y 21 pesos por dólar. Que yo sepa, nadie (me incluyo, por supuesto) imaginó siquiera que a estas alturas del año la cotización estaría por debajo de 17 pesos.

Para explicar lo sucedido se ha echado mano de muchos argumentos. El más frecuente de todos es que la apreciación ocurrida es consecuencia de las "exageradas tasas de interés" (sic) determinadas o influidas por Banxico para combatir la inflación, tasas que exceden con mucho a las prevalecientes, digamos, en Estados Unidos.

La tesis en cuestión enfrenta dos objeciones que toman la forma de dos hechos:

  1. El diferencial de tasas no ha atraído capitales a México; de hecho, ha ocurrido una salida significativa de recursos (de 2020 a 2023).
  2. La historia de los veinte años más recientes no avala la idea en cuestión: la gráfica ilustra la trayectoria del tipo de cambio y del diferencial de tasas de interés entre Cetes a tres meses y Treasury Bills al mismo plazo. Nótese que la diferencia actual es similar a la existente en otros episodios, sin que en aquellos tiempos el tipo de cambio se apreciara. Siempre hay otros factores en juego. (Gráfico 1)

Hice una comparación parecida para otros plazos, sin cambios en el resultado básico. Desde luego, el asunto merece un examen más riguroso.

Lo dicho no pretende, ni remotamente, liquidar el tema. Mi intención ha sido sólo poner en duda un punto de vista en boga.

Moraleja: Para cada problema complicado hay una explicación sencilla... que por lo común está equivocada (o, por lo menos, es incompleta).

El horizonte, según el FMI

El Fondo Monetario Internacional acaba de publicar la actualización de su reporte sobre las perspectivas económicas mundiales. Realmente sin novedad: menos crecimiento, todavía con inflación significativa.
 

El autor es profesor de Economía de EGADE Business School.

Artículo publicado originalmente en Reforma.

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