En la era de MAGA: el debate, el ruido y la furia

Artículo publicado originalmente en la sección Glosas Marginales del periódico Reforma

En la era de MAGA: el debate, el ruido y la furia a política comercial de D. Trump ha provocado un alud de reacciones que se han caracterizado, con notables excepciones, por "el ruido la furia" (perdón, W. Faulkner). En lo que sigue, me ocupo de algunas de ellas, que quizá merecen una aclaración.

La soberanía nacional amenazada 

Los inciertos aranceles "trumpianos" constituyen sin duda una amenaza económica para las exportaciones mexicanas, pero la soberanía nacional es otra cosa. Formalmente, una amenaza a la soberanía nacional es una fuerza o circunstancia que mina la capacidad de un Estado para ejercer su plena autoridad sobre su territorio, su gobernanza su toma de decisiones. Literalmente hablando, el eventual 25% no socava de por sí la autoridad territorial del Estado mexicano, ni la independencia de su gobierno, ni su autonomía decisoria -aunque sin duda la informa. A juicio de muchos, la verdadera amenaza de la soberanía nacional es el crimen organizado (CO). Es lugar común decir que el CO controla partes del territorio nacional, ámbitos donde opera como un gobierno de hecho; como "un poder fáctico", según otra forma de expresión.

El consumo de bienes nacionales como antídoto 

Los potenciales aranceles estadounidenses pueden tener efectos negativos considerables sobre la producción el empleo de las empresas exportadoras. Esto es obvio. Sin embargo, plantear que un aumento del consumo interno. inducido de alguna forma por una medida gubernamental, puede compensar el perjuicio en cuestión, es desconocer los números básicos. Por ejemplo, en 2024 se produjeron en el país cerca de 4 millones de vehículos, de los cuales aproximadamente 3.5 millones se exportaron. Las ventas internas totales (incluyendo importaciones) sumaron 1.5 millones.

La marca "Hecho en México" es relevante 

No sé si agregar a un producto la etiqueta de "Hecho en...' es una obligación legal un recurso mercadotécnico. En todo caso, es una práctica estándar internacional. Dudo mucho que tenga influencia significativa en las decisiones del comprador de un bien.

Lo más probable es que la adquisición de éste se base en consideraciones objetivas sobre su calidad y precio, no en sentimientos nacionalistas. El lema "Hecho en México" es muy viejo. Si recuerdo bien, data del final de los setenta. Reanimarlo como instrumento ante los problemas actuales del comercio exterior es anacrónico, y muy probablemente inútil. En todo caso, otra vez, pretendería estimular la compra de productos nacionales, no sortear el obstáculo representado por un arancel.

Hay que fomentar la inversión 

Fomentar la inversión se plantea ahora como respuesta "los desafíos del exterior". Por supuesto que hay que fomentar la inversión. Pero el asunto es más profundo que lo apuntado. La debilidad de la formación de capital en México es un tema anejo. Fortalecerla ha sido uno de los propósitos reiterados (y frustrados) de quién sabe cuántos "planes nacionales de desarrollo". El más reciente no es la excepción, y tampoco lo logrará. El llamado Plan México quiere elevar a 28% la proporción que la inversión representa en el PIB, en comparación con el 25% prevaleciente. No parece viable. Y las razones son muchas de sobra conocidas, empezando por la fragilidad del Estado de Derecho. En lugar de planes pretenciosos, se necesitan políticas públicas eficientes. Concretamente, en palabras de J. Sachs, hace treinta años, eso quiere decir apertura comercial y protección de los derechos de propiedad privada. (Economic Convergence and Economic Policies. NBER, 1995). Le debo dicha referencia a un muy buen amigo.

Así pues, los desafíos de veras son internos.

Anexo 

En total, el episodio deja una lección clave: las distorsiones creadas por los aranceles, y la incertidumbre consecuente, se traducirán sin remedio en un deterioro del nivel de vida de todos los involucrados. Esa será la consecuencia perniciosa de una irreflexiva intervención gubernamental en la actividad económica privada. Una más.

El autor es profesor de Economía de EGADE Business School.

Artículo publicado originalmente en Reforma.

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