¿Cuántos bancos debería haber en México?

Artículo publicado en la columna Riesgo y Valor de Reforma

Más de los que hay, otros 10 adicionales -del tamaño de Banamex- o bien, otros 25, del tamaño de BanBajío, o hasta 300 más, del tamaño de Bancrea.

¿Pero son estas cifras exactas? No, de ninguna manera, pero son cercanas a la realidad hipotética si México estuviera en las mismas condiciones de sus principales paralelos.

Tomemos Chile, por ejemplo. Este país tiene 2.24% de su población trabajadora dedicada al sector financiero (y México tiene sólo 1%); si cerca de la mitad de la población trabajadora en el sector financiero se dedica a bancos, debería haber 630 mil personas trabajando en bancos en México (y sólo hay 250 mil), al tomar el caso de Chile. Ahora bien, como en un banco grande en México trabajan en promedio 30 mil personas, debería haber unos 15 bancos grandes en México (si solamente hubiese bancos de ese tamaño en el País) y sólo hay 6, por lo que "faltan" otros 9 para estar en la misma cobertura -al menos, en el aspecto laboral- que en Chile.

Que hubiese otros 9 bancos grandes equivale a unos 25-40 bancos medianos adicionales (de 6 mil empleados) o a 300-500 bancos chicos adicionales a los que ya hay en México (de 400 empleados). Bajo esta medida, en forma combinada (y sólo al compararse contra Chile), podría haber otros 3 bancos grandes, más otros 16 bancos medianos, más otros 200 bancos chicos en México, aproximadamente.

¿Y si se usan otras métricas, estas cifras se mantienen? Pues veamos. Siguiendo con Chile, el total de activos bancarios a PIB es de 81% (siendo 41% el de México) y, si se toma en millones de dólares por persona adulta, la métrica produce esta conclusión: debería haber otros 7 bancos grandes, u otros 30 bancos medianos o bien, otros 260 bancos chicos en México, además de los que ya hay (6 grandes, 30 medianos y 18 chicos) o claro, una combinación balanceada como se propuso en el párrafo anterior.

Cuando se usan el número de sucursales, algo parecido emerge: en Chile hay 15 sucursales por cada 100 mil adultos y en México hay 14. No parece haber rezago en ese paralelo. Pero comparándonos contra EU sí, pues ahí hay 31, lo que nos lleva a diagnosticar un rezago de 12 bancos grandes o 52 medianos o 520 pequeños, si se usan las que tipifican el caso mexicano (unas mil 300 sucursales en un banco grande o 300 en uno mediano y 30 en uno pequeño).

Otras métricas (como dólar de activo por sucursal por dólar de ingreso por persona, o número de tarjetas de crédito o cuentas bancarias por adulto, o créditos promedio por cada Pyme al año) y cualquier otro país usado para comparación (cualquiera de la OCDE o los países emergentes de tamaño medio) produce resultados similares a los mencionados arriba o en esos rangos.

Así que, según lo anterior, México debería tener más bancos, pero ¿puede ofrecerles un negocio sostenible para que subsistan? La respuesta rápida es que no, por varias razones y la más importante es la informalidad.

Si para tener la cobertura que tiene Chile (que tampoco es la más completa, sino la que tienen los europeos, EU o Japón) debemos tener otros 30 ó 50 bancos medianos más, esto es solamente, si la cuota de informalidad fuera similar, mas no lo es (60% en México vs 27% en Chile y 5% en EU) y, como la bancarización (40% de los adultos en México tiene una cuenta bancaria vs 80% en Chile) depende de aquélla, podemos sostener a lo más un tercio de las cifras recomendadas, es decir, no 40 bancos medianos adicionales, sino sólo unos 8 o 10, aunque necesitamos esos 40 bancos más para que el crédito ofrezca cobertura -y permita crecer- a una mayor cota de familias y de empresas Pymes.

La informalidad (y la bancarización que origina su combate) es un fenómeno que se explica por el nivel educativo y por la confianza que siente la población en las instituciones oficiales y privadas. Es entonces la pobre cobertura del crédito lo que genera niveles bajos de crecimiento del ingreso y por ello hay menor educación y mayor corrupción, poca confianza y mayor informalidad y, de ahí, pobre cobertura del crédito. Un circulo vicioso que se debe romper, y deberá ser por el eslabón de la confianza.

El autor es profesor y Director del Think Tank Financiero de EGADE Business School.

Artículo publicado originalmente en Reforma.

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