Mindfulness y las etiquetas nutricionales

Las regulaciones sobre etiquetado de alimentos están en el centro debate parlamentario, pero ¿conocemos el efecto que tiene sobre los consumidores?

Mindfulness y las etiquetas nutricionales

Mindfulness significa estar despierto, saber lo que estás haciendo” Jon Kabat-Zinn

El mindfulness se ha vuelto una práctica muy común entre las personas que quieren prestarle atención a su presente, aunque su mente quiera regresar al pasado o pensar en el futuro. Esta práctica ayuda a las personas a estar en el aquí y ahora, a poner atención a su entorno y a lo que están haciendo.

¿Pero qué beneficios puede tener el mindfulness para una empresa? En mercadotecnia, este concepto nos ayuda a entender cómo los consumidores toman sus decisiones. Entre las decisiones más importantes que toman los consumidores a diario se encuentra la elección de comida.

El Senado de la República aprobó recientemente la reforma a la Ley General de Salud en materia de etiquetado de alimentos. Más allá del debate sobre si la información nutricional que están obligados a incluir los fabricantes es lo suficientemente detallada, es importante conocer el uso que le dan los consumidores a los etiquetados. ¿Realmente ven el etiquetado de los empaques? ¿Tiene alguna influencia al momento de elegir la comida?

La tabla nutricional, las etiquetas frontales y las etiquetas nutricionales como “sin azúcar”, forman parte la información que se le da a los consumidores en los empaques de comida para que puedan tomar decisiones más informadas. En investigaciones, se ha encontrado que los consumidores, aunque están interesados en hacerlo, no prestan atención a la tabla nutricional, e incluso, cuando sí lo hacen, la presencia de etiquetas como “sin azúcar” o “bajo en grasa” generan que los consumidores elijan una porción más grande que si ésta no estuviera presente. Con estos antecedentes, nos propusimos encontrar una forma de que los consumidores pusieran atención a la tabla nutricional.

Basándonos en iniciativas implementadas en países como Reino Unido, donde se ha adoptado un semáforo de colores con el cual se muestra a los consumidores qué nutriente del producto tiene un contenido alto (rojo), medio (ambar) o bajo (verde) en grasas, grasas saturadas, sodio o azúcar. Decidimos incluir este formato en las tablas actuales en México.

En nuestra investigación, usamos un eye-tracker para medir la atención que recibe la tabla en el formato actual (monocromática) y un nuevo formato que incluye el formato de semáforo (verde: aceptable, amarillo: regular y rojo: de cuidado). De igual forma, incluimos una intervención corta de mindfulness para lograr un estado de atención. Los resultados muestran que, dependiendo de la categoría de producto, la tabla con un formato de color, recibe más atención por parte de consumidores que se encuentran en un estado mindful, por ejemplo, en botana o en yogurt. Por otro lado, el mindfulness tiene el efecto contrario en las tablas actuales, específicamente en productos que tienen una connotación saludable como el yogurt. En cambio, en una etiqueta como “contiene calcio”, mindfulness si ayudó a prestar más atención a éstas.

Derivado de las conclusiones de esta investigación, los legisladores pueden complementar las regulaciones que se están aprobando con estas recomendaciones:

  1. Etiquetas como “sin azúcar”, que se presentan actualmente en la industria, no son benéficas para los consumidores. Se deben crear etiquetas que muestren información más específica y verídica.
  2. Las tablas que incluyen colores son atractivas para los consumidores en ciertos productos, se puede tomar la experiencia de otros países e incluir tablas y etiquetas que se presenten con un formato con colores que faciliten su lectura.
  3. Trabajar en conjunto con campañas educativas para que un etiquetado cumpla su función, ya que por más que se tengan etiquetas con toda la información necesaria, si los consumidores no saben lo que significa o no se sabe cómo utilizarla, no se va a cumplir su objetivo. Si se muestran los factores negativos en el producto, los factores nutricionales positivos que pueda tener un producto deben seguirse presentando en la tabla nutricional para su consulta.
  4. Inclusión de cursos educativos, en todos los niveles, en donde se apliquen herramientas de mindfulness como la respiración o comer con conciencia para enseñar a los consumidores sobre algunas herramientas que los pueden ayudar a tomar decisiones más conscientes.
  5. Crear rangos en la cantidad de cada uno de los nutrientes para que se catalogue correctamente como alto o bajo. Que sean rangos que reflejen lo que los consumidores comen en la actualidad, no basándose en rangos de otros países sino en lo que es mejor para un mexicano.

En cuanto al tema del etiquetado en México, aún falta mucho por investigar para lograr un formato que sea benéfico tanto para el consumidor como para la industria. Estas recomendaciones ayudarán a que se desarrolle más investigación y, sobre todo, que los problemas relacionados a la alimentación que se tienen México disminuyan. Una herramienta como el mindfulness puede ayudar a los consumidores a tomar mejores decisiones basadas en la información correcta, ahora busquemos que todos tengan acceso a ella.

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