Cómo luchar contra la informalidad endémica de las economías emergentes

Un nuevo estudio revela vínculos complejos entre instituciones y desigualdad

Cómo luchar contra la informalidad endémica de las economías emergentes

En los mercados emergentes y las economías de frontera, gran parte de la vida económica diaria transcurre fuera de los sistemas legales y regulatorios formales. Según algunas estimaciones, la actividad informal representa entre el 25 y el 75% del empleo, del PIB y de las empresas en los países en desarrollo. En México, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, 32 millones de mexicanos trabajan en la economía informal o sumergida, lo que representa el 55% de la población activa del país.

Durante la pandemia de Covid-19, la tasa de informalidad cayó, pero desde 2021 la recuperación del empleo en América Latina ha sido impulsada por el crecimiento del empleo informal, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que llamó a adoptar una agenda regional de “ políticas integrales, consensuadas y de amplio alcance centradas en las personas, para apoyar la creación de empleo formal, proteger a las micro y pequeñas empresas y apoyar los ingresos de los trabajadores y las familias en condiciones vulnerables”. A mediados de 2023, la informalidad en el mercado laboral latinoamericano era del 48% en promedio, mientras que en algunos países superaba el 70% (OIT, 2023).

Entender qué factores perpetúan esta informalidad generalizada es crucial para promover un crecimiento equitativo. La economía informal a menudo se asocia con pobreza, baja productividad, bajo crecimiento y alto desempleo. Sin embargo, también es una fuente de ingresos para las personas que no pueden encontrar trabajo o para quienes necesitan complementar su empleo formal con ingresos adicionales.

Sin embargo, los factores intrincados de la informalidad siguen siendo poco comprendidos. Un análisis exploratorio de 48 economías emergentes entre 2013 y 2018 ha descubierto relaciones matizadas entre informalidad, calidad institucional y desigualdad sistémica.

Utilizando técnicas estadísticas de vanguardia, publiqué recientemente el estudio Exploratory analysis of the determinants of informality in emerging and frontier economies: an institutional approach via PLS-SEM” (Development Studies Research, 2024), el cual explora cómo influyen factores como la protección de los derechos de propiedad, la supervisión de los fondos públicos, la transparencia gubernamental y las condiciones sistémicas en los niveles de actividad informal en todas las regiones.

Calidad institucional vs impulsores sistémicos

Los resultados de este estudio confirman que la existencia de una sólida calidad institucional limita la informalidad. Por el contrario, una protección inadecuada de los derechos de propiedad y una elevada desviación de fondos públicos abre las puertas a transacciones clandestinas, mientras que la opacidad en torno a la formulación de políticas alimenta la incertidumbre.

Sin embargo, existen condiciones sistémicas que tienen todavía un vínculo más fuerte con la informalidad, entre las cuales un Estado que carece de legitimidad, la desigualdad arraigada o élites fragmentadas. Un país que tiene unos cimientos sistémicos deficientes ve erosionada su calidad institucional, lo cual es un caldo de cultivo para actividades clandestinas.

Por ejemplo, los Estados que carecen de legitimidad generan inestabilidad a las empresas formales, las desigualdades restringen el acceso a los mercados y las políticas amiguistas distorsionan las políticas. De hecho, un 13,25% del impacto que tienen los factores sistémicos sobre la informalidad se transmite indirectamente a través del deterioro de las instituciones. Esto pone de relieve la compleja interacción entre los sistemas extractivos, la mala gobernanza y el comportamiento informal.

Variaciones regionales

Curiosamente, los factores y mecanismos de la informalidad difieren de región a región. Si bien en América Latina tienen mayor importancia factores como la desigualdad y la falta de legitimidad del Estado, los principales determinantes de la informalidad en Asia son la división de las élites y una inadecuada protección de los derechos de propiedad.

Estas diferencias geográficas probablemente reflejan variaciones en las distintas trayectorias de desarrollo, legados coloniales, dotaciones de recursos y políticas económicas de los países. Una investigación más focalizada a nivel regional podría desentrañar las distintas vías de informalización.

Áreas prioritarias para los responsables de políticas

Nuestro análisis destaca áreas prioritarias para los responsables de la política pública. Las deficiencias sistémicas en la legitimidad del Estado y la desigualdad son factores fundamentales que contribuyen indirectamente (y directamente) a la informalidad y merecen atención urgente. Combatir el desvío de fondos públicos también podría generar importantes dividendos, dado el pobre desempeño actual.

Este estudio destaca los mecanismos específicos de las instituciones para fomentar derechos de propiedad equitativos, rendición de cuentas y justicia con el fin de combatir la informalidad. Los resultados aclaran los canales institucionales concretos a los que podrían apuntar las políticas para una mayor formalización.

Dados los factores multidimensionales de la informalidad, están implicadas reformas duales, institucionales y sistémicas. Sin embargo, la especificidad del contexto es fundamental, dada la singularidad de las regiones. No hay soluciones generales para todas las economías emergentes.

Si bien las afirmaciones causales requieren más estudios, estas ideas proporcionan evidencia donde más se necesita sobre el persistente desafío de la informalidad. Una vez aclarados los factores matizados, se pueden desarrollar políticas más específicas para formalizar transacciones, aumentar los ingresos fiscales, mejorar la protección y allanar el camino para la prosperidad.


El autor es profesor del Departamento de Estrategia y Liderazgo de EGADE Business School.

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