Estrategia y reflexión
Desarrollar el hábito de anotar ideas ayuda a generar una agenda estratégica de trabajo para el equipo directivo
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Mucho se ha escrito en el campo de la estrategia y de la dirección como tareas centrales de un equipo directivo y la responsabilidad que se le encomienda es compleja, pues implica tomar decisiones en contextos inciertos y cambiantes. Dentro de toda esta vorágine, el tiempo para reflexionar y conversar con integrantes del equipo directivo, clientes y colaboradores, ayudará a diseñar posibilidades relevantes para la organización.

La operación puede consumir el tiempo del equipo directivo, sin embargo, encontrar tiempo y espacio físico para reflexionar es el primer paso en un proceso de diseño de una estrategia. Desarrollar el hábito de anotar ideas ayuda a generar una agenda estratégica de trabajo para el equipo directivo. La capacidad de observar el entorno con la pregunta en mente, ¿qué posibilidades para crear valor identifico en este momento? El tiempo transcurre, así que mejor aprovechémoslo reflexionando en cómo generar valor.

Seguramente, no todas estas ideas se concretarán en proyectos estratégicos, pero sí se incrementa la posibilidad de tener un repertorio de iniciativas a evaluar. Observar críticamente es centrarse en la creación de una estrategia. Hago la pregunta, ¿cuánto tiempo dedica a reflexionar sobre nuevas posibilidades para su empresa? Puesto en otras palabras, si usted revisara su agenda de trabajo, ¿qué porcentaje de un día o una semana laboral lo dedica a reflexionar sobre nuevas posibilidades para su área de responsabilidad? El tiempo puede variar para cada quien, será mucho o poco en función de lo productivo que sea darse el tiempo para pensar estratégicamente.

Conversar con colaboradores, de manera dirigida en cuanto a explorar posibilidades, es otro hábito que repercutirá en iniciativas estratégicas. Estas conversaciones deben estar orientadas a crear e intercambiar observaciones sin cuestionar, por el momento, su viabilidad; el objetivo será hacer sinergia en el pensamiento. Después se tendrá que evaluar la factibilidad de dichas iniciativas. La pregunta ahora es, ¿cuánto tiempo dedica usted a conversar con sus colaboradores sobre posibilidades para su área de responsabilidad? Estas conversaciones deben ir más allá de acuerdos y seguimiento a iniciativas en marcha, deben ser conversaciones para crear posibilidades.

Estas propuestas se dicen más fácil de lo que en realidad pudieran implicar para llevarse a cabo. Sin embargo, es el camino a seguir. La agenda directiva fácilmente se llena de actividades, sin duda alguna, importantes.

Aún así, hacer el esfuerzo de encontrar un espacio para pensar, para reflexionar, tendrá beneficios para la organización. ¿Qué de lo que está en la agenda de trabajo del equipo directivo se puede delegar? Peter Drucker, gran pensador de la administración, asociaba el trabajo directivo con “hacer las cosas correctas” mientras que la administración la asociaba con “hacer correctamente las cosas”. Estas frases son un complemento interesante. La primera que atañe a la reflexión, se ocupa de crear el camino que más valor genere a los diferentes involucrados; mientras que la segunda, indica avanzar de la manera más eficiente, por el mejor camino posible.

El punto anterior lleva a la siguiente reflexión, ¿cómo puede el directivo delegar a su equipo? La respuesta tiene más de una orientación; comencemos por tener la confianza en uno mismo sobre el talento y la capacidad de compromiso de los colaboradores, luego asigne los recursos necesarios para realizar la actividad y diseñe los sistemas de trabajo y las métricas con las que se medirán los resultados acordados. El punto de partida es que el equipo de trabajo debe estar de acuerdo con los resultados a lograr y tener espacio para desarrollar sus actividades. De hecho, es una forma de ayudar a crecer a los miembros de la organización. Plantear retos genera que el equipo aprenda y crezca, lo cual tiene beneficio para todos. Los colaboradores estarán preparados para tomar mayores responsabilidades y usted tendrá más colaboradores talentosos en los cuales apoyarse para tener tiempo para reflexionar sobre iniciativas estratégicas que se nutrirán de las aportaciones de un equipo competente y motivado.

Encontrar tiempo para reflexionar no es fácil, toca reflexionar sobre la forma de encontrarlo.

Publicado originalmente en El Financiero.