Previsión económica de México: desde el Fondo

Artículo publicado originalmente en la columna Glosas Marginales del periódico Reforma.
Economía
Everardo Elizondo
3 Noviembre, 2025
Everardo Elizondo

Hace unos cuantos días, el Fondo Monetario Internacional publicó, con el consentimiento de las autoridades nacionales, un reporte sobre la economía mexicana (formalmente, se llama Consulta Artículo IV). Lo que sigue son comentarios provocados por el contenido del comunicado de prensa correspondiente.

En términos cuantitativos, y en lo que toca a 2025, el documento reitera algunas proyecciones que se pueden calificar como sabidas; i.e., un crecimiento del PIB de 1 por ciento y una inflación de 3.7 por ciento. El primer número duplica el estimado por el común de los pronosticadores, mientras que el segundo es prácticamente igual. Es curioso notar que, para 2026, las posiciones se invierten: el FMI y los analistas coinciden en anticipar una mejoría modesta en el PIB, pero difieren en cuanto al curso de la inflación: el FMI piensa que al (Banxico) del 3 por ciento; los augures privados prevén que se mantendrá cercana al 4 por ciento.

Más interesantes son otras cifras calculadas por el FMI, pero referentes a las finanzas públicas: por ejemplo, un descenso del tamaño del déficit, que la institución considera favorablemente (como fracción del PIB, de 5.7 por ciento en 2024 a 4.3 por ciento este año, a 4.1 por ciento el siguiente,). A pesar de ello, (ojo) recomienda una "consolidación (fiscal) más ambiciosa, para poner el cociente deuda/PIB en una trayectoria descendente". Para el caso, el FMI destaca, entre otras cosas, que "será esencial fortalecer la salud financiera y la rentabilidad de las empresas estatales, especialmente Pemex". (El verbo parece tímido).

En lo que toca a la inflación, el FMI elogia el éxito de Banxico, consistente en llevar el fenómeno de regreso a lo que llama "rango de tolerancia". La no me parece apropiada: no hay tal tolerancia. Se trata de un "intervalo de variabilidad" (2 por ciento-4 por ciento) que reconoce, con realismo, el efecto de factores causales de desviaciones pero eso es otra historia. Lo cierto es que el dato más reciente (septiembre) fue 3.8 por ciento, y que la esquiva meta oficial es 3 por ciento. Vale agregar que el FMI reconoce la existencia de presiones subyacentes. A este respecto, hay una frase en el comunicado que merece citarse: un "aflojamiento monetario adicional debe estar condicionado a una evidencia clara de que la inflación esté en la senda rumbo a la meta".

En lo que atañe al sector externo, llama la atención la expectativa de una reducción del tamaño relativo de la inversión extranjera directa, de 1.7 por ciento del PIB en 2024, a 1.0 por ciento en 2025 y apenas a 1.1 por ciento el próximo año. La incertidumbre dominante no es propicia para un auge.

De paso: según el FMI, las reservas internacionales equivalen a algo así como cuatro meses de importaciones, lo que la institución considera una proporción adecuada.

El párrafo final de la sección denominada Evaluación de la Junta Ejecutiva, destaca la importancia de factores clave para acelerar de veras el crecimiento: cerrar las carencias de la infraestructura; mejorar el clima de los negocios; fortalecer la independencia judicial; y combatir la corrupción y el crimen. Además, la Junta enfatiza la importancia del comercio libre como motor del desarrollo. (Amén).

El listado anterior refrenda la desestimada agenda de reformas que postulan tanto algunos empresarios como una buena parte de los analistas.

Debilidad explicable del empleo formal

La información oficial publicada la semana pasada corroboró la innegable tendencia a la baja del ritmo de crecimiento del empleo formal en México. Es lógico, considerando el estancamiento de la actividad económica en general (del PIB real), y quizás el ascenso incesante del costo de la mano de obra.

Artículo publicado originalmente en Reforma.

Autor

Everardo Elizondo
Finanzas y Economía para los Negocios

Líder Académico