Medio siglo de inflación en México
En 1976, el Fondo de Cultura Económica publicó una estupenda colección de artículos editada por Ernesto Fernández Hurtado, con el título de Cincuenta Años de Banca Central: Ensayos Conmemorativos, 1925-1975. En ellos se examinó, entre otros temas, la trayectoria de la inflación en México a lo largo del medio siglo referido.
Toda proporción guardada, en lo que sigue me ocuparé de una revisión somera de lo sucedido con el mismo problema, de 1975 a 2025. Para el caso, es útil una ojeada a la gráfica.
Sin mayor análisis, está claro que el periodo puede dividirse en dos etapas muy distintas entre sí, cada una más o menos de 25 años. En la primera, la inflación fue extremadamente alta y variable; en la segunda, la inflación ha sido, por comparación, mucho más baja y menos fluctuante. (Desde luego, si enfocamos la atención sólo en la etapa más reciente, encontramos un par de brotes alcistas, incluyendo el actual, que no termina de disiparse).
¿Qué explica la enorme diferencia entre las dos épocas?
En lo fundamental, un cambio institucional radical y positivo: la autonomía de Banxico, efectiva a partir de abril de 1994.
¿Por qué?
Porque la independencia de Banxico separó la política monetaria de la política-política. En lenguaje sencillo, porque eliminó la posibilidad de que el gobierno financiara su déficit recurriendo a la emisión de dinero. La parte sustantiva de ello se encuentra en el Art. 28 constitucional, que dice a la letra: “Ninguna autoridad podrá ordenar al banco conceder financiamiento”. El mismo artículo establece que el “objetivo prioritario (del banco) será procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional”.
Esto último se traduce en el mandato primordial que norma la conducta de Banxico: lograr y mantener una inflación baja y estable. Finalmente, Banxico lo ha plasmado (desde 2003) en su meta formal de un aumento de 3% anual en el INPC (el dato más reciente es 3.5%).
No ignoro que todo lo anterior es conocido, pero es de suma importancia recordarlo. La historia enseña sabiduría, con base en ejemplos.
El tema “aguanta” dos consideraciones adicionales, muy breves pero claves:
El crecimiento alto y sostenido de una economía depende de factores reales (fuerza de trabajo; capital; tecnología), no de artificios monetarios (manipulación de tasas de interés; expansión arbitraria del crédito).
La inflación es un impuesto no legislado, que incide sobre todo en los estratos más bajos de ingresos de la población.
Artículo publicado originalmente en Reforma.
Banxico celebra hoy su centenario y es una institución que, en sí, constituye una prueba empírica de la eficacia de un ente autónomo encargado de una política pública de gran trascendencia.