Hace una semana, Banxico publicó los resultados de su encuesta mensual entre los analistas económicos del sector privado. Puede ser de interés para el lector revisar sus principales características. En particular, prestar renovada atención a las expectativas correspondientes a 2027. Las cifras que (casi) copio en el cuadro corresponden a los promedios de las originales.
Sin mayor análisis, me permito algunos comentarios al respecto.
La mejoría esperada en el ritmo de la actividad económica en el próximo bienio es, por supuesto, una perspectiva relativamente favorable. Sin embargo, aún el 1.8% asignado al 2027 dista mucho de la tasa necesaria para elevar en forma significativa el bienestar de la gente, dado que la población aumenta 0.8% por año. Por cierto, los números del cuadro, en lo que toca al PIB, no difieren mucho de los publicados por instituciones internacionales.
La previsión de una persistente inflación cercana al 4% ratifica la existencia de una renuente “brecha de credibilidad”, en relación con la efectividad de la política monetaria.
A pesar de lo anterior, la trayectoria supuesta para la tasa de interés implica que la fase de aflojamiento iniciada allá por marzo del 2024, y confirmada el pasado día 18, se extenderá, moderando el paso y quizá con un paréntesis.
Sobre el futuro del tipo de cambio del peso no hay mucho que decir, excepto que, en verdad, nadie lo conoce. En una economía abierta como la mexicana, y dado el régimen de flotación, se trata de una variable que depende del flujo de noticias, que son imprevisibles por naturaleza.
En resumen, creo que es válido concluir que los analistas encuestados no presagian una crisis, pero tampoco un porvenir muy favorable. Ya veremos. Los vaticinios económicos no son precisamente “rocket science”. (De ahí la recomendación cautelar: forecast, forecast frequently).
Tony Blair y el socialismo latinoamericano
Tony Blair publicó el año pasado un libro muy interesante, al que ya hice alusión en estas páginas: On Leadership.
Uno de sus capítulos se titula The Plague of Ideology. Su frase inicial vale una cita larga: “Cuando estoy en América del Sur, reflexiono ocasionalmente que la peor cosa que Europa ha hecho a esa región… ha sido la exportación de ideología política europea, particularmente de algunos de los tipos más fundamentalistas del socialismo”. Acto seguido, lista sus características: “buscar el control de la economía, considerar a la empresa con suspicacia cuando no con hostilidad, proteger al productor aun a expensas del consumidor, creer que entre más grande el gobierno es más justo el país… esta versión del socialismo ha hecho daño y continúa haciéndolo… la brecha entre sus ventajas alegadas y las realidades que ha creado es inaceptablemente grande”. (La traducción es mía).
Me parece que la reflexión de Blair es de una actualidad innegable, en vista de lo que ha sucedido, digamos como ejemplo extremo, en Venezuela. El utópico “socialismo del Siglo XXI” ha derivado en una tragedia política, económica y social.
Es oportuno recordar que Blair fue Primer Ministro del Reino Unido, líder del Partido Laborista. Ciertamente, no es un “neoliberal”. Él mismo se define como integrante del “ala progresista de la política”.
De paso: el título de otro capítulo del libro de Blair conlleva un consejo de oro para cualquier gobernante, en cualquier época: Your First Duty: Keeping People Safe. Traduzco, solo para enfatizar: Tu Primer Deber: Proteger a la Gente.
Artículo publicado originalmente en Reforma.