Investigadora de EGADE lidera proyecto de ciencia frontera enfocado en la reducción del desperdicio alimentario y la economía circular
Por JOSÉ ÁNGEL DE LA PAZ | EGADE BUSINESS SCHOOL
En México, millones de toneladas de alimentos se pierden cada año antes de llegar a los hogares, especialmente en los mercados de abasto urbano, donde el transporte, el almacenamiento y la falta de trazabilidad generan mermas significativas.
Con el objetivo de comprender y reducir este problema, Alicia Fernanda Galindo Manrique, profesora investigadora y directora nacional de la Maestría en Finanzas de EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey, lidera un proyecto de investigación aprobado en la Convocatoria Nacional de Ciencia Básica y de Frontera 2025 de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti).
El equipo de investigación está conformado por Galindo Manrique y cuatro profesores investigadores de la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tecnológico de Monterrey: Esther Pérez Carrillo, Sara Guajardo Flores, Rebeca María García García y Vicente Antonio Mirón Mérida, quienes aportan su experiencia en gestión alimentaria, biotecnología y sostenibilidad.
Su proyecto de ciencia frontera, titulado “Diagnóstico integral directo e inverso del manejo del tomate en mercado urbano de Nuevo León: enfoque LCSA y de doble materialidad para la reducción de pérdidas con impacto social”, analiza el manejo del tomate en el Mercado de Abastos Estrella, ubicado en el municipio de San Nicolás de los Garza, dentro del área metropolitana de Monterrey.
Asimismo, su propósito es “ponerle precio al desperdicio”: cuantificar el valor económico, ambiental y social de las pérdidas alimentarias para impulsar estrategias de economía circular, políticas públicas basadas en evidencia y beneficios directos para productores, bodegueros y consumidores.
“Me enorgullece compartir el trabajo de nuestro equipo de investigación multidisciplinario, conformado por colegas de la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tecnológico de Monterrey, con quienes colaboro representando a EGADE Business School. Juntos desarrollamos un proyecto que busca valorar económicamente la pérdida de alimentos en el Mercado de Abastos Estrella, en Nuevo León. Este esfuerzo combina análisis financiero, ingeniería y sostenibilidad para comprender el impacto económico, ambiental y social de un problema que nos afecta a todos. Cuando la investigación une distintas disciplinas con un propósito común, los resultados pueden transformar realidades”, expresó Galindo Manrique.
La investigación aplica la Evaluación del Ciclo de Vida Sostenible (LCSA) —que integra los impactos ambientales, económicos y sociales— y el enfoque de Doble Materialidad, que permite analizar cómo los factores de sostenibilidad también influyen en la toma de decisiones financieras y estratégicas, alineando el análisis técnico con una visión de valor económico y social.
La investigación aborda la cadena alimentaria “desde el campo hasta la mesa”, midiendo las pérdidas a lo largo de todo el sistema para proponer soluciones aplicables más allá del caso local.
“No se puede mejorar lo que no se mide”, destaca el equipo, subrayando la necesidad de generar nuevos datos e indicadores nacionales sobre el desperdicio alimentario, actualmente inexistentes.
De acuerdo con el proyecto, Nuevo León consume más de 75 mil toneladas de tomate al año, pero enfrenta pérdidas significativas durante la distribución y la comercialización.
Estas mermas incrementan las emisiones de gases de efecto invernadero y los costos operativos, afectando tanto a los productores como a los consumidores.
El estudio propone identificar los puntos críticos de pérdida, cuantificar la huella de carbono asociada al transporte y la descomposición del producto, y desarrollar recomendaciones para una gestión más eficiente y sostenible en los centros de abasto urbanos.
Además, contempla acciones de capacitación para bodegueros, el uso de inteligencia artificial para predecir tendencias de desperdicio alimentario y la colaboración con el Banco de Alimentos para canalizar los productos recuperables a comunidades vulnerables.
El proyecto también prevé la creación de microcredenciales para formar profesionales en la medición, el manejo y la prevención del desperdicio alimentario, fortaleciendo la transferencia de conocimiento desde la investigación hacia la práctica.
Desarrollada con un enfoque interdisciplinario y de impacto social, la investigación contribuirá al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2 (Hambre Cero), 12 (Producción y Consumo Responsables) y 13 (Acción por el Clima), y busca sentar las bases para una economía circular agroalimentaria que pueda replicarse en otros mercados de México.
En reconocimiento a su trayectoria y liderazgo académico, Galindo Manrique fue incorporada en 2025 al Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) del Secihti como Nivel I, distinción que respalda su compromiso con la generación de conocimiento científico con impacto social.